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 PUERTAS AUTOMÁTICAS

Puertas de garaje automáticas

Diferentes tipos de puertas para distintos tipos de garaje

Puertas de Garaje Automáticas

Las puertas de garaje para accesos de vehículos presentan tanta variedad de acabados y pueden ser tan versátiles que será difícil encontrar una igual.

Hoy en día, es difícil encontrar una puerta de vehículos manual (sin motor). En la era de la informática, con lo que nos gusta la domótica, y donde todo es electrónico, no tiene ningún sentido bajarte del coche para abrir la puerta de tu garaje.

Podemos clasificar los tipos de puertas de garaje automáticas en 5 grandes grupos: 

Puertas de Garaje Correderas:

Con recorrido lateral, corren por el suelo a través de un carril. Se instalan en espacios sin techado porque la estructura de la puerta lo permite.

Podemos cubrir un hueco amplio ya que al ir apoyadas en la superficie no suponen un gran esfuerzo en su mecánica y soportan un peso estructural superior a otro tipo de puertas. Pero si tienen la ventaja de poder ser anchas, también hay que prever que la fachada sea el doble del hueco total para su recorrido en apertura. Mecánicamente el mayor desgaste que puede haber en este tipo de puertas es en las ruedas inferiores.

Son adecuadas tanto para uso residencial como para uso industrial o comunitario. Son puertas peligrosas sobre todo en la zona de cierre y sobre todo si son de puertas de barrotes, ya que pueden ser un "juguete" para los pequeños. Siempre conviene instalar medidas de seguridad como fotocélulas, bandas antiaplastamiento, motores de 24 V… y por supuesto no permitir que los niños se acerquen a ellas.

Puertas de Garaje Basculantes o Levadizas:

Puertas que basculan hacia arriba. Adecuadas tanto para uso residencial como para uso industrial o comunitario. El recorrido de la puerta es en vertical conducido por guías laterales en ambos lados de la puerta. Lo normal de este tipo de puertas es que se plieguen a 1/3 desde el alto de la puerta, pero también las encontramos terminadas en una sola hoja. Éstas últimas se suelen instalar en casas residenciales donde las dimensiones no son muy grandes ya que no permiten un peso elevado.
Su mecánica se basa en un sistema de contrapesos que hace que la puerta suba cuando se acciona el motor. Por eso, su principal pieza de desgaste serán los cables de contrapesos.

El mayor peligro que puede presentar este tipo de puertas es que se rompan estos cables de contrapesos. Es difícil que una puerta caiga por rotura de cables, pero si nos puede dar un pequeño susto. Para evitarlo siempre hay que instalar un sistema de paracaídas o roldanas anticaída.

Puertas de Garaje Abatibles o Batientes:

Su apertura es el mismo que una puerta convencional, su giro se da en la vertical de la hoja. Permiten su instalación en superficies sin techo y son adecuadas para uso intensivo o residencial. No son adecuadas para cubrir un hueco muy ancho ya que la única sujeción del batiente se soporta en los pernios y, a mayores dimensiones, mayor peso y mayor desgaste de éstos.

Son puertas fáciles de mantener con una mecánica mucho más simple que otro tipo de puertas. Aunque son más económicas por el tipo de automatismo que llevan, se encarecen cuando se trata de 2 hojas porque también llevan 2 motores.

Presentan un alto nivel de seguridad porque no llevan motores de 380 V., y se fabrican con holguras suficientes para evitar atrapamientos en los pernios. No obstante, siempre es recomendable instalar gomas antipinzamiento, fotocélulas de seguridad y bandas antiaplastamiento si no lo lleva incorporado el propio cuadro de maniobra.

Puertas de Garaje Seccionales:

Desde hace unos cuantos años la puerta por antonomasia para uso residencial en chalets o viviendas unifamiliares. El sistema de apertura es similar al de las puertas basculantes con la diferencia de que éstas no pliegan y se quedan paralelas al techo conducidas por unas guías. Por eso, para su instalación es importante disponer de la altura suficiente para colocar esa estructura que aunque no es muy alta, para garajes bajitos pueden representar un impedimento.

Su estética y diseño es más limitado que una puerta construida de cerrajería o forja, pero si admiten una gran variedad de colores e imitaciones a madera que casi siempre hacen que sea un acierto encajar en cualquier tipo de vivienda.

Su motor es económico y son puertas muy fáciles de mantener. Además los paneles de las puertas seccionales que lo componen están preparados para permanecer inalterables durante muchos años sin necesidad de retoques de pintura. En general, son las puertas más resistentes en el tiempo en este tipo de usos, y sin duda lo más instalado en casas unifamiliares.

Puertas de Garaje con cierres enrollables:

Los tradicionales cierres de comercio, hoy actualizados, se han convertido en una buena opción para determinados garajes de uso residencial. Se suelen instalar cuando por dimensiones no cabe instalar otro tipo de puerta. El poder enrollar la puerta en una estructura superior hace que apenas ocupe espacio en el propio garaje. Al contrario de lo que se podría pensar, no son adecuados para garajes sin techar porque la estructura que se fabrica para guardar el cajón no es hermético y las humedades y el hierro nunca han casado bien.

La tendencia actual es que estos cierres sean de aluminio, mucho más ligeros y más elegantes que los paños convencionales, pero también son más caros y siguen siendo más pesados que una puerta seccional por lo que la balanza se incline casi siempre a ésta última. Los cierres de aluminio son también una buena opción para climas de costa donde el ambiente es húmedo, por su material anticorrosivo.

Aunque representan elegancia por su diseño moderno y funcionan bien para pocas maniobras, el precio sigue siendo elevado comparado con otras alternativas.

Calser, la abreviatura de nuestro lema: calidad y servicio